En 1976, Motorola comenzó un proyecto llamado MACSS (Motorola Advanced Computer System on Silicon), con el fin de crear una CPU revolucionaria que no tuviese que arrastrar problemas de compatibilidad. El resultado fue el primer chip de la familia M68K, logrando tal éxito, que esta arquitectura sigue utilizándose a día de hoy.

Aunque no fue el primer procesador de 16 bits -antes llegaron los micros de National Semiconductor e Intel-, esto retraso les permitió lograr una mejor integración -el número se debe a la cantidad de transistores en su interior-, realizar un diseño híbrido de 16 y 32 bits, lograr un alto rendimiento por…




