El Blog de Manu

Super Castlevania IV / Akumajō Dracula

Este es otro de los escritos que me llegó para el concurso de artículos que convoqué hace tiempo, y que todavía no había publicado. Este en cuestión es de Pablo Urtasún Estanga, y estuvo a punto de ganar el segundo premio. Espero que os guste tanto como a mí…

Super Castlevania IV / Akumajō Dracula

La maldición

¿Qué es lo que hace que en nuestra memoria se graben recuerdos de un modo permanente? ¿Por qué recuerdo perfectamente aquella tarde de fin de semana de 1991? Aquel momento en el cual después de jugar a ser fontaneros, sacaron un cartucho en cuya portada aparecía un ser de largos colmillos y un guerrero desafiante, blandiendo un látigo -arma icónica de los 80-, y de repente empezó a desplegarse en la pantalla de la televisión una historia siniestra, con muertos vivientes, monstruos, castillos, y armas arrojadizas de lo más variadas… ¡incluso números romanos de indescifrable uso!.

Un momento, rebobinemos. ¿Pero esto no iba de salvar princesas, coger banderitas y fastidiar tortugas? De siempre se ha criticado al catálogo de Nintendo de ser demasiado orientado al público infantil, pero en aquel momento, lo que veía no me parecía en absoluto adecuado para mi edad. La consecuencia fue que al volver a casa me di cuenta de que por primera vez no quería ganar a los “jefes” finales con un idiota piedra-papel-tijera, y de lo ridículamente grandes que eran las orejas de ese pelele come-hamburguesas de la consola de SEGA.

Pero pronto llegó el lunes, y después de clase apetece echar una partidita, y al poco tiempo volvió a parecerme atractiva la idea de romper rocas a puñetazos. Y además ya no me acordaba del juego ese…

El retorno

…hasta aquella noche. En un programa familiar del viernes, un emocionado presentador publicitaba una caja electrónica de nombre superlativo, acompañada de una serie de juegos, y de nuevo volvimos a encontrarnos. Pero esta vez era diferente, y venía para quedarse junto a mí para siempre.

Los gráficos eran brutales, desde el mismo comienzo en que un rayo -¡fotorrealista diría yo!- fulminaba una tumba con apariencia de jukebox, y con un poderoso latigazo ordenaba que se retirara la niebla -¡Transparente¡, bueno, en aquella época era un logro-, y el sonido, empezando por el chillido del murciélago, helaba la sangre. Y además el látigo, quizás el mejor arma aparecida en un videojuego desde las lanzas de Sir Arthur, era bellamente multidireccional, y servía para colgarse cual Indiana. Además, lucía como nunca en nuestra mano.

La aventura

Tras muchas charlas sobre juegos y reportajes leídos creo que tengo dos conclusiones claras:

  • La mayoría de nuestros juegos preferidos fueron jugados en nuestra infancia.
  • En consecuencia, para mí la única vez que maté a Drácula de veras fue en “Super Castlevania IV“. En las secuelas y precuelas, se utilizaron dobles sin la mitad de su poder.

Reconozco que los “Metroid góticos” posteriores -como leí una vez- son soberbios, sobre todo en forma. Pero ya no es lo mismo. Ahora somos guerreros especializados. Atrás queda enfrentamos a un todo poderoso Drácula desde nuestra mortal limitación, con nuestros movimientos escasamente animados, limitado salto y el armamento de siempre. Y es ésa sensación de debilidad, la que da intensidad a toda la travesía.

Super Castlevania IV / Akumajō Dracula

El mapa de introducción es más detallado, cuenta con un zoom que ilustra más vivamente la zona a atravesar, y le acompaña una música que invita a escucharla hasta que termine. Curiosamente tardé tres completadas de juego en pararme a prestar atención a la musiquilla, porque, ¿quién se resiste a pulsar Start cuando te esperan fases a bordo de candelabros gigantes, jardines fantásticos, imparables ascensos verticales, habitaciones que rotan, etc…? De nuevo sientes que estás en una realidad dominada por Drácula de la que es dueño y señor, sin mayor lógica, alejada de la arquitectura estructurada del castillo de “Symphony of the Night“, y en la que la física de cada fase -“habitaciones” o “parajes” interpretaba yo-, se ajusta a sus deseos, que no son otros que acabar con nosotros.

Al final de cada una de las fases, nos esperaba un acólito de Drácula, a cada cual de ellos más variado y tenebroso, pero todos dignísimos colaboradores. La calavera gigante, la medusa, incluso la propia muerte no quiso perderse éste particular all-star de monstruos, en el que Konami no se quiso dejar en el tintero a ninguno de la plana mayor. Hasta algunos de los invitados tienen su momento de gloria como esa especie de golem menguante y quizá mis favoritos, la eterna pareja de bailarines -Fred Ascare & Paula Abgoul, como indican en una web 🙂 – en permanente danza acudiendo a mi encuentro cada vez que quiero ajustarle las cuentas a Drácula.

Super Castlevania IV / Akumajō Dracula

Super Castlevania IV” es de los pocos juegos a los que he acudido una y otra vez, y no sólo me acoge de un modo del cual no puedo escapar hasta que lo termino, sino que siempre consigue volver a sorprenderme y asombrarme con alguna fase o melodía olvidada. No hay intros ni una ambientación especial previa a cada fase, y la historia no se desarrolla brillantemente -ni de ningún otro modo- conforme avanzo. Cuando entro al castillo sé tanto como cuando acabo el juego, y sin embargo sé que en todo momento estoy en los dominios del malvado conde. Es fiel testimonio de una época, en la cual la única manera de mantenerte pegado a la pantalla era ofreciéndote una fase todavía más impresionante y retadora que la anterior, junto a un sistema de juego perfectamente engrasado. Y de ambas virtudes, este juego va sobrado.

¿Será la maldición de Drácula la que me obliga a volver periódicamente a sus dominios con el fin de destruirle? ¿Tendría eso sentido? Quizás, la solución sea más terrible y divertida a la vez. Es la llamada de la sangre Belmont, que incluso creo portar, la que me obliga a acudir regularmente en su ayuda para viajar a parajes fantásticos, y ayudarles en cada generación a reestablecer el orden natural de las cosas. Es cuestión de principios. Primero la diversión. Después llevar un látigo. Si cumplimos con la familia, y de paso salvamos a la humanidad, eso que hemos ganado.

Comentarios

Rebilated

Madre mia, que pedazo de juego… Y QUE MUSICAZA¡¡, la verdad es que es uno de los pocos juegos que de vez en cuando me hacen desempolvar mi supernintendo y echarme unas partidas.

¡¡Me ha encantado este artículo!!

Dabor

Muy buen artículo (lo tengo en la Consola Virtual de Wii), aunque prefiero los “Metroid Góticos” de ahora por esa sensación de libertad que dan para recorrer el castillo y sacar todos sus secretos. Aún así, éste y el Rondo son grandiosos.

Atria

Genial artículo y sinceramente … OPINO EXACTAMENTE COMO TU! ^_^. Realmente es un castlevania genial …. no paro de pasarmelo una y otra vez xDDDD de verdad no me canso!!!!

Cheky

Para mi junto con el Castlevania SOTN de psx lo mejor de lo mejor de los Castlevania.

cristian

Un juegazo una joya de la snes

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